domingo, 16 de octubre de 2011

Marcas, grafitis, mitos y templarios

[Iglesia de San Miguel Arcángel, Andaluz, Soria]


No podía dejar pasar la ocasión de hablar de un tema que tiene cierta relación con lo comentado en la entrada de Los graffiti de peregrino de la iglesia de Sotillo, y que, de manera casual, salió a relucir hace unos días, comentando la última entrada del blog de un amigo, cuya lectura recomiendo a todos aquellos interesados en la Orden del Templo, sus vicisitudes históricas y sus numerosos enigmas: Aberin, tabernáculo templario del milagroso Lignum Crucis.


[Encomienda templaria de Aberin, Navarra]


El tema, por supuesto, es la curiosa marca que se muestra en la pequeña colección de fotografías que acompañan a ésta breve exposición y que, como podéis observar, se localiza en numerosos lugares. Sí recuerdo, no obstante, que desde que trabé conocimiento de ella, ha sido tratada en numerosos foros y ha sido denominada, entre otros nombres -más por una cuestión de referencia que de constatación o certeza- como marca de lignum crucis, marca crismón o marca templaria, dependiendo del ámbito o foro, cuando no, así mismo, de la opinión personal de cada uno.


[Iglesia de San Miguel, Biota, Zaragoza]


Sí es cierto, por otra parte, que tan curiosa y enigmática señal, contiene elementos propios del crismón; o lo que es lo mismo, la versión ampliada y adoptada simbológicamente por los canteros medievales -como demuestra el hecho de localizarlo en numerosos tímpanos románicos- del primigenio lábarus o lábaro, cuya referencia más evidente es la visión sobrenatural de Constantino y la célebre frase in hoc signo vinces, la víspera de su batalla contra Magencio.


[Iglesia de San Juan Bautista, Castiliscar, Zaragoza]


Sí es cierto, también, que dicha señal se localiza en algunos templos que pertenecieron o supuestamente pertenecieron en el pasado a la Orden del Temple. El caso más claro, y también más oportuno, como indicaba al principio, es el de la iglesia de San Juan Bautista, que formaba parte de la encomienda templaria de Aberin, en Navarra.


[Iglesia de San Miguel, Estella, Navarra]


Y también es cierto, y el ejemplo de Aberin complementa así mismo este detalle, que en algunos donde se constata su presencia, hay o hubo en el pasado un Lignum Crucis. De manera, que se podría decir que, aún dentro de la ignorancia que se tiene realmente sobre su origen y significación, al menos, como punto de partida en la resolución de su misteriosa incógnita, podemos decir que tenemos tres factores o vínculos de relación.


[Iglesia de Santa María de Eunate, Navarra]


Otro de los factores, que puede ser relevante o no, o quizás se deba, sencillamente, a la casualidad, puede ser la advocación del templo donde se localizan. Si bien es cierto, que tan pocas evidencias fotográficas quizás no demuestren realmente nada, no deja de ser, al menos curioso, que de las siete fotografías que se muestran aquí, tres de ellas se localicen en iglesias situadas bajo la advocación de San Miguel; dos, bajo la advocación de San Juan Bautista y otras dos, bajo la advocación de la Virgen en cualquiera de sus múltiples manifestaciones: Santa María, del Rosario...


[Iglesia de la Asunción, Villatuerta, Navarra]


Otra curiosidad, y con esto empiezo a hacer un poco de historia personal, radica en que la primera vez que la encontré, fue en uno de los templos más interesantes de la provincia de Soria: el de San Miguel Arcángel, situado en el pueblecito de Andaluz. Andaluz se localiza en las cercanías de dos importantes enclaves: Berlanga de Duero y la ermita mozárabe de San Baudelio o San Baudilio de Berlanga. Ahora bien, en cuanto a conocimiento de la provincia se refiere, y esto podría resultar un valor añadido, no me costaría mucho afirmar, sin temor a quermarme los dedos, que su presencia resulta poco menos que única. Y creo que hablo con conocimiento de causa.

Por otra parte, llama poderosamente la atención la distribución de la marca localizada en las jambas de la entrada al templo de la Asunción, situado en la localidad Navarra de Villatuerta, a escasos cinco kilómetros de distancia de Estella, a cuya iglesia de San Miguel se supone que fue a parar el Lignum Crucis de Aberin, en pleno Camino Jacobeo. La curiosidad, en este caso, radica en el detalle de que la cruz se encuentra separada de los posibles valores simbólicos añadidos y delimitados en el círculo.


[continúa]