miércoles, 22 de diciembre de 2010

Santa María de Eunate vs. San Miguel de Olcoz

'La primera sorpresa que nos reserva esta construcción, si observamos su planta, es el hecho de que el octógono que la rige no es perfecto. Cuando entremos y veamos las nervaduras de su bóveda podremos comprobarlo. Sin embargo, se tiene la sensación de que ese octógono irregular fue trazado así, imperfectamente, por un motivo muy determinado. ¿Será tal vez que la prolongación de la línea desde el centro a cada uno de los ángulos puede conducirnos, siguiendo una línea recta, a la localización de otros santos lugares mágicos fundamentales frecuentados, buscados y requeridos por la orden del Temple?. En efecto, si prolongamos sobre un mapa estas direcciones tan claramente indicadas por la estructura de Eunate iremos a parar a San Miguel in Excelsis, el monte del Temple de Castro Urdiales, a San Bartolomé de Ucero, a Tomar, Ágreda, a Lourdes, a Miravet, a Toledo...'.
[Juan García Atienza: 'Segunda Guía de la España mágica', Ediciones Martínez Roca, S.A., 1982, página 93]
Cierta o no la teoría de Atienza, tanto la ermita de Santa María de Eunate, como la portada gemela que se ubica también en las proximidades del valle de Valdizarbe, concretamente en la iglesia de San Miguel de Olcoz, continúan siendo elementos completamente abiertos a todo tipo de hipótesis y especulaciones. Si bien Atienza no parecía dudar de la autoría templaria de la ermita de Santa María de Eunate, éste, precisamente, continúa siendo uno de los enigmas que más controversia genera; hasta el punto de que son muchos los historiadores e investigadores que tienden a señalar a la orden del Santo Sepulcro como los verdaderos artífices de lo que a todas luces constituye una auténtica joya del románico peninsular.
Su planta octogonal -no perfecta, como señala acertadamente Atienza- es otro de los factores de enfrentamiento, sobre todo a la hora de aceptar o de rechazar la hipotética teoría del modelo templario de arquitectura. Curiosamente, ésta misma controversia nos la encontramos en el pueblecito de Torres del Río y su iglesia del Santo Sepulcro, situados en los límites de las provincias de Navarra y Logroño.
Y no obstante, resultan de gran interés las aseveraciones de Fernando Arroyo Durán (1), en relación a los estrechos vínculos que unían a ambas órdenes -Santo Sepulcro y Orden del Temple- al menos en tiempos de su primer Gran Maestre: Hughes de Payns, recalcando el detalle de que en aquéllos enigmáticos comienzos, cuesta diferenciar a los unos de los otros. Estrechos vínculos, por añadidura, que los templarios también mantuvieron con otras órdenes un tanto al margen de la férrea ortodoxia eclesial de la época, como, por ejemplo, la de San Antón -los Antonianos, como vulgarmente se les denominaba-, hasta el punto de compartir con ellos la que quizá sea la más esotérica de todas las cruces que utilizaron: la Tau.
Retornando al tema de Eunate, no deja de ser interesante, por otra parte, el detalle de que, aunque el emplazamiento de la ermita no forma parte, propiamente hablando, de la ruta del Camino de las Estrellas que, allende los Pirineos -Roncesvalles y Somport, principalmente- se une con otras rutas en Puente la Reina, los peregrinos se desvíen a propósito, sin que importe en absoluto el detalle de tener que recorrer algunos kilómetros más, en un camino ya de por sí largo, difícil, extenuante y complicado.
Sí parece ser que, entre otras funciones aún por determinar, tuvo un más que plausible carácter funerario, si tenemos en cuenta los numerosos enterramientos localizados, correspondiendo los cuerpos, en muchos de los casos, a peregrinos, tal y como viene a confirmar el hallazgo de numerosas conchas o vieiras junto a sus restos.
Por otra parte, resulta evidente que este tipo de ermitas de planta octogonal o ascensionales, como también se las denomina, tienen una clara influencia oriental, basándose en el modelo de la denominada Cúpula de la Roca o mezquita de Al Aksá, de Jerusalén, situada en el lugar donde antaño se levantaba el famoso templo de Salomón, en cuyas caballerizas se instalaron los primeros templarios, y de donde precisamente reciben su nombre: Pobres Caballeros de Cristo y del Templo de Salomón. De más que probable influencia oriental puede resultar, así mismo, la ancestral costumbre de los peregrinos de dar varias vueltas con los pies descalzos alrededor del claustro exterior de la capilla, acción que tendría su correspondencia en el rito musulmán denominado el Tawaf, aquél, precisamente, que los peregrinos musulmanes realizan en torno a la Kaaba (2).
Siendo ésta una roca de origen meteórico o celestial, cabe preguntarse si en Eunate hubo algún elemento similar; y se me ocurre pensar en la Virgen titular -probablemente negra, en origen- siendo la actual una mera reproducción; tema que nos llevaría, otra vez, a los freires del Temple, por cuanto que cada día son más los investigadores que coinciden en señalar que fueron ellos los que introdujeron el culto por la figura de la Virgen María, y posiblemente, muchas de las imágenes, también; hasta el punto de que, en su Regla 306, y de una manera muy significativa, se especificaba: Y las horas de Nuestra Señora siempre deberán recitarse primero en esta casa...porque Nuestra Señora fue el principio de nuestra Orden, y en ella y en su honor, si le place a Dios, será el fin de nuestras vidas y el fin de nuestra Orden, cuando Dios quiera que sea (3). Y un dato sin duda significativo: numerosos originales de Vírgenes Negras, contenían este tipo de elemento celeste, bien en su constitución; bien en su peana o bien como reliquia oculta en su interior.
Interesante, por otra parte, puede resultar el hecho de reseñar la presencia de similitudes con otros mitos relacionados con el Camino de las Estrellas, como puede ser la presencia de dos oscuras y legendarias reinas: una, de nombre Lupa, en Galicia -¿derivación, quizás de loup, lobo en francés y animal emblemático de las hermandades compañeriles?- relacionada con la leyenda del traslado de los restos del Apóstol y otra aquí, en Eunate, implicada en la construcción de la ermita. De ésta última, se dice que su cuerpo recibió sepultura debajo justo de la capilla octogonal, siendo, además, identificada ocasionalmente con una de las figuras de cuerpo serpentino y cabeza coronada -algunos las identifican como alusión a personajes reales de la época de edificación del edificio, siglo XII (4)- que se aprecian tanto en la portada de Santa María, como en la portada de San Miguel.

(1) 'Codex Templi, Templespaña 2005, Punto de Lectura, S.L., abril de 2006. Artículo de Fernando Arroyo Durán, 'La Orden del Templo de Salomón: los primeros años y su entorno social', página 65.
(2) Para mayor información, recomiendo la lectura del artículo de Ildefonso Robledo Casanova, 'Arquitectura sagrada octogonal (II), Capillas ascensionales románicas en España', revista Historia 16, Ano XXVI, Nº321, Enero de 2003, página 101.
(3) Piers Paul Read: 'Los Templarios, monjes y guerreros', Ediciones B, S.A., 1ª edición, marzo de 2010, página 202.
(4) Pablo Alonso Bermejo, 'Las estrellas de Eunate, guía simbólica de la portada norte', Templespaña, Sociedad de Estudios Templarios y Medievales, 2009.

[continúa]

6 comentarios:

  1. Hola! Al capitel de San Miguel de Olcoz (la 1ª foto) me gusta darle la vuelta y ver la figura del carnero. Para mí Eunate tiene magia, me gusta pasear por su claustro exterior y la forma octogonal, parecida a Torres del Río, La Vera Cruz o la Chapela templaria del convento de Cristo de Tomar. Siempre me gusta traer a mi recuerdo a Eunate, un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. En efecto, se trata del capitel de Olcoz. Conozco el 'fenómeno' al que te refieres, y resulta decididamente interesante. Tengo algunas fotos así, a la inversa. Con o sin la intervención del Temple, Eunate siempre ha sido y será un lugar extraordinario, y yo añadiría que hasta único. Por eso mismo su secreto sigue a salvo, desafiando a los investigadores, que a lo que más podemos aspirar es simplemente a hipotetizar. Un abrazo

    ResponderEliminar
  3. En la obra "A la sombra de los Templarios", Rafael Alarcón H., presenta el estado de la cuestión sobre las construcciones poligonales templarias, o atribuidas al Temple, en un apartado que titula "El Templo del Grial". No voy a cantar las presuntas excelencias del trabajo, porque como admirador de su obra sería parcial, pero son ciento quince páginas intensas, donde se da un buen repaso a dichos edificios sagrados, su simbología e historia.
    Entre sus páginas, dedica un capítulo a Eunate y su "espejo" Olcoz. El mismo autor, en "La otra España del Temple", pp.283 a 288, complementa lo anterior, con tradiciones y leyendas populares que pretenden explicar el origen de las portadas de Eunate y Olcoz.
    Lo cito, tan solo porque mucho de lo que se ha escrito posteriormente está basado en dichos estudios.
    La realidad es que, hoy por hoy, las posturas sobre el tema siguen encontradas. Los partidarios del templarismo, de tales edificios, están más convencidos que nunca, y los detractores de esta pertenencia se han atrincherado en el no rotundo.
    Mientras tanto, los interrogantes, enigmas y sospechas, continúan riéndose de nosotros...

    Salud y fraternidad.

    ResponderEliminar
  4. Tengo la fortuna de disponer de la obra que citas (el propio autor, tuvo el detalle de ponerme una dedicatoria en Puentedey, Burgos, en agosto de 2009) y en efecto, es un trabajo extenso, documentado y sumamente revelador. La eterna cuestión entre defensores y detractores del templarismo en Eunate, creo que es una cuestión de difícil solución, pero coincido contigo en que los interrogantes, enigmas y sospechas continúan ahí, haciendo que eso, a la postre, sea irrelevante. Es más, y eso lo expondré a medida que pueda ir avanzando la entrada, que aparte de un templo francés (la referencia me la dio una amiga y tengo que volver a buscarla)que contiene una portada similar, existen, en mi opinión, algunos cabos sueltos en otras regiones de España, que quizás tengan alguna relación, pero que creo interesante estudiar. Cuando llegue el caso, espero que no seas demasiado duro valorando. Pero ya lo dice el refrán, el que avisa no es traidor. Un abrazo

    ResponderEliminar
  5. Querido compadre, y quizá "hermano de armas templarias" en una vida anterior, lo malo no es que te valoren duramente, sino que te "desvaloricen", cosa a la que algunos descarriados son propensos, por razones que debería analizar Sigmund Freud antes que nosotros...
    Por mi parte, sabes que me limito a comentar, añadir, o desmentir, dentro de mis escasos conocimientos, pero con toda la buena fe de que soy capaz. Quizá, a veces, con algo de socarronería y segunda intención, pero nunca con maldad manifiesta.

    Por cierto, lo del templo francés... Porque yo tengo también una referencia a paralelos entre Francia y Eunate, que aparece en "La huella de los Templarios", del citado Rafael Alarcón H., p.41 y notas nº 16 y 17, donde se menciona la capilla templaria de Sainte Foy, en Bains, como referente para Eunate-Olcoz. ¿Va por ahí la cosa?

    Salud y fraternidad.

    ResponderEliminar
  6. No sé, Magister, el revalorizar o desvalorizar creo que a fin de cuentas sería una cuestión irrevelevante, máxime cuando nadie está en posesión de la verdad absoluta y cuando la Historia es un remedo inconcluso, repleto de lagunas y no exento de errores. La cuestión es continuar, luchar, indagar y quién sabe, quizás los errores sean el comienzo del camino que lleva a esa gran verdad que a veces no es tan difícil de encontrar como pensamos. Aprecio de corazón tanto tus aquiescencias como tus críticas, pues de algo estoy seguro, y es de que se aprende mucho de ambas.
    Sobre el dato de la iglesia francesa, en efecto, creo que se trata de la que mencionas en Bains. El problema es que en la referencia web que se me facilitó, no venía ninguna fotografía. Por ahí iría parte de la cosa, como dices, y a fuer de parecer visionario, no hace mucho te comenté una impresión (con solicitud de fotos) de cierto lugar de las merindades. Ahora me permito sugerirte que visiones los ventanales exteriores de Siones...Un abrazo

    ResponderEliminar