miércoles, 21 de septiembre de 2011

Los graffiti de peregrino de la iglesia de Sotillo

[Fotografía nº1]


Resulta una cuestión prácticamente inviable, aquélla de determinar la época en la que fueron realizadas; y por supuesto, un simple vistazo, puede llevar a la conclusión de que su intención se aleja, en principio, del criterio mantenido por algunos autores, a la hora de clasificarlas e intentar explicarlas desde el básico desentendimiento de una simple cuestión religiosa o, en su defecto, de fe. Son los denominados graffiti de peregrino (fotografía 1).

Si tuviera que hacer una valoración del fenómeno, diría, aún a pesar de caer en el peligroso terreno del absurdo, cuando no en el más espantoso de los ridículos, que dichos graffitis conforman un universo paralelo al de los canteros y sus marcas, en el que sirve, como denominador común, evidentemente, el factor anónimo.

Uno de los ejemplos más notables, que puede servir de testimonio gráfico a esta idea, me lo encontré el pasado mes de agosto en la iglesia de la Natividad de la Virgen, situada en el pueblecito segoviano de Sotillo.

[Fotografía nº2]


Para hacernos una idea de su localización, añadiré que Sotillo se encuentra a una distancia aproximada de cuatro o cinco kilómetros de Duratón -recordemos su fenomenal iglesia románica, dedicada a la Asunción de la Virgen, así como los numerosos sarcófagos medievales encontrados en las inmediaciones de ésta- y a tres kilómetros escasos de Duruelo, en cuya iglesia, también bajo la advocación de la Natividad de la Virgen, apenas sobreviven débiles fragmentos de su románico original.

La iglesia de la Natividad de la Virgen, de Sotillo, se encuentra situada a pie mismo de la carretera general que une estas poblaciones. En su entorno, un extenso campo de girasoles, ofrece una vistosa imagen realista, similar a las magníficas acuarelas de Van Gogh. A pesar de las remodelaciones a las que el templo ha sido sometido a lo largo de su longeva existencia, aún conserva buena parte de su aspecto original, donde cabe destacar la calidad de sus canecillos y la interesante temática simbólica de sus metopas, entre las que destaca, situado en el ábside, el magicum perpetuum o estrella de cinco puntas, símbolo de salud, entre otras muchas utilidades y consideraciones.

[Fotografía nº3]

Antes de entrar en el tema, y para hacernos una idea de la importancia que esta iglesia pudo tener en el pasado como foco de atracción de peregrinos, conviene detallar la presencia, en su interior, de personajes relevantemente simbólicos, que ocupan el lugar más destacado en el Retablo Mayor, situado detrás del altar, siguiendo los cánones estéticos de la época barroca: una Virgen con Niño, en la que éste sostiene en una de sus manos un pajarillo, posible referencia a un episodio de su infancia, que podría tomarse como antecedente a la posterior y extraordinaria resurrección de Lázaro, pudiendo estar relacionada, a su vez, con la presencia de la pentalfa en el ábside y el probable carácter de sanación inherente al templo; Santa Águeda, con los pechos en una bandeja, representativa de pureza y sacrificio, cuando no de otras consideraciones de índole mucho más esotérico; y por supuesto, uno de los más esotéricos santos de los caminos: San Roque.




Los graffiti abundan, sobre todo, en la parte principal, allá donde se localiza el pórtico de entrada y en algunas zonas del ábside. En su observación, parece evidente, en muchos casos, los trazos añadidos a posteriori en las marcas originales, consistentes éstas, en buena parte, en las familiares patas de oca; de tal manera, que quedan, podríamos decir que disimuladas, bajo el aspecto de cruces monxoi por el montículo que las acompaña. Algunas, de trazo menos profundo, configuran simples cruces latinas. Otras curiosidades que se podrían añadir, aunque en menores proporciones, son aquellas en lasque, también sobre la marca original, se han realizado añadidos posteriores que las caracterizan, comparativamente hablando, con el aspecto de símbolos astrológicos o alquímicos (fotografía nº2). E incluso, para rizar el rizo, se da el caso, curioso en extremo, de que en una de dichas transformaciones (fotografía nº3), viene a la memoria del observador -aparte de la aparente flecha que puede representar- las familiares formas de un símbolo milenario y singular: el indalo.


Desde luego, todo es interpretable. Y quizás sea precisamente ésta una de las características que haga del símbolo el más fantástico y a la vez el más universal de los lenguajes. Y en este sentido, el graffiti y su universo, sí merecen, en mi opinión, un estudio más profundo y detallado del que se le ha hecho hasta el momento.

6 comentarios:

  1. Hola! Unas fotos fantásticas ¡No se te escapó un grafiti! Son auténticos jerogríficos, como me gustaría traducirlo.

    Un vídeo precioso, para no quitar ojo a ninguna secuencia, entre marcas y canecillos, con la voz dulce de Sarah Brightman, aunque ese temita me gusta más en versión original por los míticos Kamsas.

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  2. Hola, bruja. Estoy de acuerdo: las versiones originales suelen ser generalmente los mejores. Pero pensé que la música se identificaba bastante con el tema a tratar, y nunca mejor dicho, polvo en el viento, cuando de gremios y marcas canteriles se trata. Tú lo has dicho: auténticos jeroglíficos difíciles de desentrañar, pero que van dejando huellas, por débiles que sean, que permiten entrever (que no llegar a comprender del todo) al menos ciertas actitudes, como pueda ser esa de desvirtuar o camuflar las marcas originales. Detalle que podría obedecer a diversos motivos, todos ellos especulables, desde luego. Un abrazo

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  3. Si señor, ya lo decía yo, muchos indalitos monxoi veo.

    Me encata ste blog pero no sabes lo que cuesta poner comentarios!!

    Abrazetes
    Baruk

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  4. Es curioso, pero incluso para enmascarar algo, de forma tan chapuza a veces, dan al símbolo teóricamente a ocultar, el aspecto de otro que tampoco tiene desperdicio. En fin, puede ser una casualidad, pero es cierto que fue en eso en lo primero que pensé cuando lo vi, porque me lo recordó. Por otra parte, no sé qué pasa últimamente con los blogs, pero te aseguro que no es cosa mía. Hay veces que incluso yo me las veo y deseo para comentar, y eso que soy el administrador.
    Un abrazo

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  5. Muy buena la entrada Juancar...lo que aprende uno por aquí...
    Un abrazo.

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  6. Hola, Rivi. Me alegro que te guste, pero no dés nunca nada por sentado. Son especulaciones de detalles que me llaman la atención y que, por sí mismos, como digo, creo que conforman un apasionante mundo paralelo al de los canteros. Si fuera más allá de una normal imaginación, diría que, en algunos casos, dejando aparte los claros de fe, conforman el lado inverso del espejo: los anticanteros. En fin, cosas que se me ocurren. Un abrazo

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